La masa está elaborada con harina de trigo, manteca, azúcar, cacao, miel, vainilla, naranja, limón y licor de café, lo que le aporta un sabor distintivo y rico.
El relleno consiste en 45 a 50 gramos de pasta de avellana con el centro de dulce de leche y almendras, creando una combinación de sabores que se complementan perfectamente.
Finalmente, está cubierto con chocolate al 60% cacao, brindando un acabado intenso y cremoso que realza su calidad.